
Todos hablamos mucho cuando nos cuentan cosas parecidas que les ocurre a otras personas. No sé por qué, pero nunca pensamos que puede sucedernos a nosotros y, en cambio, el dia menos pensado..
¡pam! te toca a ti, como si te hubieras traído mala suerte
tú sola. Tienes que arreglar cuentas con tu orgullo y tus ganas de seguir con él..
Pero que coñazo! ¿Que ocurre, que hay que pagar un impuesto para
ser feliz? Si fuera verdad, lo pagaría a gusto...
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